El coche de la diseñadora. Kit básico de supervivencia

Puede ser grande, si es que la diseñadora fue previsora en la vida y antepuso la practicidad de tener espacio al glamour y coquetismo. O puede ser diminuto, donde apenas quepan un par de bolsas de Zara en el maletero. Sea del tamaño que sea su coche, siempre irá con una capa de polvo imposible de quitar, se quedará impregnado por todas partes, en las alfombrillas, asientos, manillas, volante… En mi caso, hubo una época de mi vida en la que me dediqué a coleccionar los plásticos protectores que te colocan en los talleres mecánicos para cubrir los asientos (hazte con un par y llévalos dobladitos en el bolsillo trasero del asiento de tu coche) en caso de salir como una pescadilla en harina de la obra, amarás el tener a mano ese plastiquito y poder cubrir el asiento de polvo, sudor y suciedad variada.

Tampoco debemos olvidar llevar siempre una caja de clínex (por si tienes que secarte las lágrimas después de echarle una buena bronca al albañil de turno) 👷🏽si lloramos, que somos humanas y a veces ocurre irremediablemente, que sea, por favor, en la intimidad de nuestro coche, o mínimamente tras haber dado un buen portazo al salir de obra, pero nunca jamás de los jamases delante de los oficios, o nos tocará cambiar la cuadrilla entera con lo que cuesta encontrar buenos profesionales en España. 

Un paquetito de toallitas húmedas o incluso un bote de gel hidroalcohólico para momentos en los que sientas la necesidad de lavarte las manos (piensa que muchas veces tendremos el agua cortada en obra) 💧🖐️  y el ir con las manos, brazos o incluso piernas, llenas de polvo, no es una opción que nos encante. 

Un coletero, para esos momentos en los que la melena es un estorbo más que una bendición, además en caso de salir llenas de polvo, un moño alto, recogido o una cola de caballo, mejorará el aspecto de nuestro pobre pelo.

🪖 Un casco (si es que estás en obra donde se exija llevarlo) si no, evítalo a toda costa, los obreros, a no ser que sea estrictamente necesario, no lo llevan jamás y que te chafará el pelo. 

Un metro, ese cachivache que tenemos repetido por casa pero que cada vez que necesitamos uno se esconde. Si hay que elegir entre la cinta métrica clásica y el láser, yo me quedo con la clásica, el láser me la ha jugado más de una vez quedándose sin pilas como pequeña venganza por olvidarle durante meses encerrado en la guantera del coche. 

👖 Una buena amiga, Beatriz, (algunas la ubicaréis porque fue profesora en Artes Creativas 🫶) Arquitecta y divina, hablando sobre dramas de obra, un día me contó que ella siempre lleva unos pantalones en el maletero de su coche, por si un día se ha levantado coqueta y ha decido ir a trabajar con una bonita falda, ir a obra en falda no es lo más apropiado desde luego, así que me parece un trucazo, yo añadiría que sean unos vaqueros desgastados, así se nota menos la polvaera de la obra

🥾 Unas buenas botas de montaña o similar no te deben faltar, si no estás en obra profunda con escombro, puedes usar unas tenis en su lugar, que siempre favorecen y ocupan menos. 

👠 Unos tacones básicos de color negro o algún color neutro que nos sirvan para elevar un look desastre después de una visita a obra (Nunca se sabe cuando van a ponernos una reunión sorpresa o una cita romántica de última hora) 💋 

Y recordemos señoritas, diseñadora precavida vale por dos ✌🏻♥️ No te olvides de compartir nuestro contenido con tus amigas arquitectas y diseñadoras 🫶

¿Y tú qué imprescindible guardas en tu coche? Cuéntanos en comentarios 

Chica pelirroja en coche

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